6 características de un emprendedor exitoso

Hoy en día parece que todos quieren ser emprendedores. Pero, ¿por qué tan pocos tienen éxito? Mientras muchos fantasean con la idea de ser su propio jefe y crear su propio negocio, solo pocas personas lo hacen. ¿Por qué? La respuesta es simple. Los empresarios son diferentes y, honestamente, no todos están hechos para serlo. La mayoría de la gente no asumirá la responsabilidad de dedicarle el tiempo, la energía y el compromiso necesarios para tener éxito.

Los empresarios más exitosos del mundo no son los que impulsivamente abandonan su trabajo a la primera idea que se le ocurre para hacerse rico rápidamente.

¿Cómo sabes si tienes lo que se necesita? Aquí te comparto algunas cosas que he podido identificar durante mi experiencia como emprendedora:

  • Tienes piel gruesa. El sentido emprendedor requiere de una piel gruesa y una alta capacidad para tolerar la incomodidad. No a todos les va a encantar tu producto o tu negocio, y está bien. Si tienes problemas con el riesgo o lo que la gente va pensar de ti, entonces emprender no es para ti. Aparte, debes saber manejar el rechazo y aceptar una pérdida temporal de tu estima social por las personas que no entenderán lo que tú haces.
  • Tu motivación no es el dinero. No eres un emprendedor si estás lanzando tu negocio y lo diriges estrictamente por el dinero. Es cierto que todos necesitamos ganarnos la vida y si permaneces enfocado y le dedicas esfuerzo algún día podrías ganar mucho dinero, pero no resultará si el dinero es tu motivación principal.

La mayoría de los empresarios no se propuso convertirse en millonarios. Inician su proyecto porque generalmente persiguen un propósito superior. Los empresarios entienden que lo que hacen crea empleos, ayuda a las personas y sirve al mundo. Esos propósitos son mucho más importantes que el dinero o el orgullo.

  • No necesitas ser alabado por tus esfuerzos. Haces lo que haces porque te encanta, no porque necesites elogios constantes de otras personas. Alguien que necesita elogios está atascado en la mentalidad de los empleados.
  • Te encanta estar conectado. Cuando construyes tu negocio, buscar un equilibrio entre tu negocio y tu vida personal es inútil. Tu negocio será tu vida. No hay un horario de 9:00 a.m. a 5:00 p.m., sólo 24/7. Pasarás tiempo en tu casa y hasta saldrás de vacaciones, pero siempre pensarás en tu negocio. Estarás siempre conectado y constantemente pensando en formas de mejorar las cosas.
  • Crees en ti mismo y en lo que haces. Confías en tus instintos y niegas a rendirte cuando tu idea sea atacada como inviable o cuando la gente te dirá que estas loco. Aparte, sabes auto-motivarte y no tiene problemas para despertarte por la mañana y comenzar tu día. No necesitas que alguien te asigne tareas diarias, y ciertamente no necesitas a alguien que te ayude a superar los momentos difíciles.
  • Te mantienes enfocado hasta que tengas éxito. Todos conocemos personas que carecen de enfoque. Personas que renuncian cuando las cosas se ponen difíciles. En realidad, la mayoría de las personas nunca comienzan un emprendimiento de verdad, por hacer caso a sus miedos y a cualquier excusa o pequeño obstáculo que encuentran en el camino.

Por ejemplo, todos conocemos a personas que dicen que están a dieta, pero la abandonan a la primera tentación que aparece. Salen con sus amigos a tomar o a comer algo rico y se olvidan de su compromiso. Lo mismo ocurre con el ejercicio. Ejercitan durante una semana, luego abandonan y encuentran cualquier excusa para justificarse: no tengo tiempo, el gym es muy lejos, viajo mucho, etc.

Todos conocemos personas que quieren ser ricos, pero que las excusas como “No tengo dinero” los hacen detener. Y todos conocemos personas a las que les encantaría renunciar a un trabajo que odian y, sin embargo, dejan que la excusa de “tengo cuentas que pagar” les hagan sufrir ocho horas al día, como mínimo.

R. Kiyosaki comenta que los emprendedores más exitosos son los que tienen una mentalidad única. En pocas palabras, los empresarios se enfocan en las oportunidades, mientras que los empleados se enfocan en recursos tales como dinero, personas y tiempo. Por ejemplo, una persona que piensa como un empleado dirá: “No puedo hacerlo, porque no tengo el dinero”. Una persona que piensa como un empresario dirá: “Vamos a cerrar el trato y encontrar el dinero más tarde”.

Al final del día, la diferencia entre un emprendedor exitoso de un aspirante es su capacidad de enfocar sus habilidades y talentos y concentrarlos en la meta o el objetivo que quiere lograr. Muchos buscan hacerse ricos rápidamente. Entonces, cuando un camino no funciona, pasan al siguiente. El problema es que nunca tienen éxito porque nunca ponen el tiempo y el esfuerzo necesarios para obtener los resultados.

Para muchos empresarios, lleva años dominar un sector comercial o construir un negocio sostenible. Se necesita la dedicación de estudiar duro, desarrollar su educación financiera, cultivar relaciones y aprender de los errores. Y durante esos años, están invirtiendo muchos días largos, dedicando muchas horas por poco o nada de pago.

Porque ellos saben que hay un precio que pagar y nunca trataron de hacerse ricos rápidamente. Esto es lo que hace que sean diferentes.

Un abrazo,
Alina

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